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“El futuro alcalde debe tener hasta 45 años y ser conductor…”

Los expertos rusos opinan sobre la destitución del alcalde de Moscú Yuri Luzhkov.

ExportaRusia 29.09.2010

Ex alcalde de Moscú Yiri LuzhkovEx alcalde de Moscú Yiri Luzhkov

Mijail Blinkin, Jefe Científico del Instituto de Investigación del Transporte e Infraestructura Vial:

En la capital hay varios problemas serios. Por ejemplo, la construcción en la ciudad siempre ha estado orientada al transporte público. Así ha sido hasta el año 1991. Y esto fue adecuado porque en aquel entonces había muy pocos coches, 50-60 unidades por cada 1000 personas. Pero durante los últimos 15 años hemos aumentado la densidad de construcción en una situación diferente en la que los ciudadanos comenzaron a comprar coches activamente. Como resultado, las proporciones fundamentales han sido violadas y para su corrección necesitaremos años.

 Desde mi punto de vista, el nuevo alcalde no debe tener más de 45 años. Es importante que él mismo sea conductor para que piense en cómo se sentiría él conduciendo.
 
Alexander Baunov, periodista, diplomático:

Con los países de Oeste Luzhkov siempre se comunicaba al nivel de los alcaldes de las capitales (no siempre con éxito, teniendo en cuenta que de vez en cuando a la dirección de alcaldías como Berlín y Londres llegaban homosexuales). Casi nunca le recibían al nivel más alto. Sin embargo, en las repúblicas ex-soviéticas Luzhkov proclamaba la política post-imperial y neocolonial: apoyaba a las diásporas rusas, intentaba adquirir complejos hosteleros, ganar concursos públicos en el sector de la construcción, apoyaba a unos políticos y criticaba a otros.
 
Gleb Cherkasov, periodista del diario Kommersant Daily:

En Moscú no existía oposición política ni medios de comunicación que criticaran el poder. Los opositores del alcalde obviamente se encontraban al margen. Los conflictos dentro de la élite se eliminaban antes incluso de que surgieran.
¿Se cambiará el sistema de gestión de la ciudad? A primera vista no hay razones para destruirlo. El gobierno del país, por supuesto, va a exigir del nuevo alcalde la estabilidad en la gestión y en la vida pública de Moscú. Lo mejor para conseguirlo es no tocar las bases del poder, no estropear el mecanismo que ya está funcionando. Por supuesto, tendrán que despolitizar el puesto del alcalde de la capital, quitar a los personajes más odiosos de su círculo y de los empresarios más comprometidos.
 
Expert.ru:

Para Medvedev es una especie de prueba de la soberanía política.